Lentejas con chorizo, receta:

 

Las lentejas estofadas son un plato de lo más tradicional, ¿quién no las ha comido o dejado, vaya?

Si aspiráis a una estrella Michelín con este plato no es fácil, aunque tengo que deciros que una vez, hace ya un tiempo, estuvimos de viaje con la asociación de amas de casa en Cartagena. Hay que ver que ciudad tan boníca. Y nos llevaron a comer al puerto, a un restaurante de esos con mucha madera y acero inoxidable, donde se come moderno y me pedí lo que jamás creí que era posible, un “pastel de lentejas”, que a fin de cuentas no era más que unas lentejas estofadas, pasadas por la turbi y con huevo, convertidas en budín, al horno al baño maría y que estaba riquísimo, sorprendente. Sólo una pega, por ponerla, algo escasíco el plato y es que ya se sabe que comer moderno suele ser incompatible con comer bien. La verdad es que salí de allí comida, pero con más hambre que el que se perdió en la isla.

Por otra parte, con el tiempo he descubierto que las lentejas con chorizo, como también suelen llamarse, resulta que son lo mismo, tienen una particularidad, un fenómeno que se me ha cumplido entre todos los miembros de mi familia y en el de algunas amigas del gimnasio a las que he preguntado también. Y es que las lentejas son odiadas de niño y son adoradas de adulto, cuanto mayor se hacen mis hijos más me las piden cuando vienen a casa, cosa que sucede igual con mis nietos. Alguno ya empieza a llamarme y pedírmelas.

Las lentejas estofadas son también, otro de esos platos pertenecientes a la dieta mediterránea, así que ya sabéis, sanísimo es poco.

Ni se os ocurra ir al súper y comprar de esas de bote, que por mucho que digan que están hechas con la receta de la abuela, es mentira. Tienen los mismos publicistas las conserveras esas que los de las cremas antiarrugas… ¡iba a estar yo así si no me hubieran mentido!

La receta lentejas estofadas que os he preparado es de lo más fácil de hacer, echad un vistazo y veréis cómo en un par de minutos se puede aprender a hacer unas lentejas con verduras de rechupete. Y sabed una cosa, si trabajáis, podéis por ejemplo preparar unas lentejas hoy, guardarlas en la nevera y comerlas cualquier día durante una semana, es una receta que no sé por qué pero que están casi más buenas las lentejas estofadas cuando han pasado un par de días. Vamos, que aguantan bien en la nevera, podéis cocinar para varias veces. Probadlo y veréis.

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